1. Detectar señales clínicas relevantes en niños/as de 9 a 12 años.
2. Identificar patrones emocionales, conductuales e interpersonales desadaptativos.
3. Observar estilos de personalidad emergentes, todavía en formación.
4. Diferenciar si el problema aparece más ligado a conducta, emociones, vínculos, retraimiento, impulsividad, ansiedad, estado de ánimo u otros síndromes clínicos.
5. Apoyar una hipótesis diagnóstica, siempre junto con entrevista clínica, historia del caso y criterio profesional.
6. Orientar un plan de intervención o tratamiento psicológico.
7. Priorizar qué áreas trabajar primero: familia, escuela, regulación emocional, conducta, vínculos, autoestima, etc.