Herramientas para Psicologos – Psicopedagogas – Padres
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Especialista en Cesación Tabáquica- Dejar de Fumar

Highlights:

Esta formación puede ayudarte a:

  1. Dominar un protocolo estructurado de hipnosis para dejar de fumar, organizado paso a paso desde la entrevista inicial hasta las sesiones de seguimiento.
  2. Comprender la dependencia tabáquica y los hábitos del fumador, identificando desencadenantes, resistencias, motivaciones y factores que dificultan el cambio.
  3. Observar sesiones completas con clientes reales, incluyendo primeras sesiones, seguimientos, recaídas y casos relacionados con tabaco sin humo.
  4. Aprender a formular sugerencias hipnóticas efectivas, utilizando guiones, transcripciones y estrategias orientadas a modificar asociaciones y reforzar nuevos patrones de conducta.
  5. Aplicar el protocolo START y herramientas de evaluación, para conocer el nivel de dependencia, la disposición para el cambio y las necesidades particulares de cada cliente.
  6. Incorporar técnicas de entrevista motivacional, destinadas a generar confianza, reducir la resistencia y fortalecer la motivación interna para abandonar el tabaco.
  7. Abordar recaídas, vapeo y otras formas de consumo de nicotina, adaptando la intervención a cigarrillos, vapeadores y tabaco de mascar.
  8. Diseñar intervenciones individuales, grupales y corporativas, utilizando materiales para consultas privadas, talleres, empresas y organizaciones comunitarias.
  9. Ampliar tus servicios profesionales, incorporando un programa especializado de cesación tabáquica con recursos, formularios, guías y materiales reutilizables.
  10. Trabajar con una metodología organizada y reproducible, que combine hipnosis, evaluación, seguimiento, prevención de recaídas y apoyo motivacional.

El curso Especialista en Cesación Tabáquica incluye 17 vídeos, demostraciones completas, aproximadamente 50 páginas de transcripciones, formularios, herramientas de evaluación, recursos en PDF y guías para programas individuales, grupales y corporativos.

La hipnosis puede emplearse como una herramienta complementaria dentro de un programa para dejar de fumar. Los resultados pueden variar entre personas y no deben garantizarse. La formación no sustituye una titulación sanitaria ni la atención de profesionales legalmente habilitados.

Corrector FFPI-C: Inventario Cinco Factores de Personalidad para Niños

Highlights:
  1. Evaluar los rasgos de personalidad de niños y adolescentes mediante el modelo de los cinco grandes factores de personalidad.
  2. Conocer las principales predisposiciones personales que influyen en la manera de pensar, sentir, comportarse y relacionarse con los demás.
  3. Identificar posibles dificultades de adaptación en el entorno escolar, familiar, social o comunitario.
  4. Reconocer fortalezas de personalidad que pueden favorecer el aprendizaje, la convivencia y el desarrollo emocional del menor.
  5. Explorar el nivel de extraversión, incluyendo la sociabilidad, la iniciativa, la expresividad y la disposición para participar en actividades grupales.
  6. Analizar la amabilidad y cooperación, observando la empatía, la consideración hacia los demás y la forma de gestionar las relaciones interpersonales.
  7. Evaluar la responsabilidad y organización, incluyendo la perseverancia, el cumplimiento de tareas, el autocontrol y la capacidad para seguir normas.
  8. Explorar la estabilidad emocional, identificando cómo el niño o adolescente responde ante el estrés, la frustración, la preocupación o los cambios.
  9. Conocer el grado de apertura a nuevas experiencias, como la curiosidad, la imaginación, la creatividad y el interés por aprender.
  10. Detectar rasgos que podrían estar relacionados con problemas de conducta, convivencia, rendimiento académico o integración social.
  11. Diferenciar qué dimensiones de personalidad presentan mayor o menor desarrollo, evitando una evaluación demasiado general.
  12. Comprender cómo la personalidad influye en la conducta cotidiana, las decisiones, las emociones y las relaciones del menor.
  13. Orientar la entrevista clínica o educativa hacia los rasgos y comportamientos que requieren una exploración más profunda.
  14. Identificar a niños y adolescentes en riesgo de presentar dificultades de adaptación en la escuela o en la comunidad.
  15. Diseñar estrategias de intervención individualizadas de acuerdo con las características personales y necesidades específicas del evaluado.
  16. Definir objetivos terapéuticos o educativos más concretos relacionados con habilidades sociales, regulación emocional, responsabilidad, organización o adaptación.
  17. Apoyar la planificación del tratamiento o acompañamiento educativo mediante un perfil estructurado de personalidad.
  18. Facilitar la orientación a padres, docentes y otros profesionales, ofreciendo información clara sobre las características personales del menor.
  19. Establecer una línea de base para observar cambios en la conducta, la adaptación y el desarrollo personal a lo largo del tiempo.
  20. Apoyar investigaciones psicológicas y educativas relacionadas con personalidad, desarrollo, comportamiento y adaptación infantil o adolescente.
  21. Facilitar la devolución de resultados a la familia mediante perfiles claros, organizados y fáciles de interpretar.
  22. Reducir el tiempo de corrección y evitar cálculos manuales mediante las plantillas automatizadas en Excel.

El FFPI-C es un inventario de personalidad dirigido a niños y adolescentes de 9 años a 18 años y 11 meses. Puede aplicarse de manera individual o colectiva y requiere aproximadamente 30 minutos.

TSCC (Lista de Verificación de Síntomas de Trauma para Niños)

Highlights:
Esta información puede ayudarte a:
  1. Detectar síntomas de estrés postraumático en niños y adolescentes que han vivido experiencias difíciles o potencialmente traumáticas.
  2. Identificar niveles elevados de ansiedad y depresión que pueden estar afectando su bienestar emocional.
  3. Reconocer manifestaciones de ira que pueden aparecer como respuesta al trauma, la frustración o el malestar acumulado.
  4. Explorar síntomas de disociación, como desconexión emocional, sensación de irrealidad o dificultades para integrar lo ocurrido.
  5. Identificar preocupaciones sexuales que requieren una exploración clínica cuidadosa y contextualizada.
  6. Detectar problemas emocionales que el menor no expresa fácilmente durante una entrevista directa.
  7. Diferenciar qué áreas presentan mayor afectación, evitando una evaluación demasiado general.
  8. Orientar la entrevista clínica hacia los síntomas y experiencias que necesitan mayor profundización.
  9. Reconocer casos que requieren intervención prioritaria o una evaluación especializada más completa.
  10. Comprender cómo el trauma puede estar afectando la conducta, el estado de ánimo y las relaciones del menor.
  11. Definir objetivos terapéuticos más concretos relacionados con regulación emocional, seguridad, ansiedad, ira o procesamiento del trauma.
  12. Apoyar la planificación del tratamiento con una visión organizada de las principales áreas sintomáticas.
  13. Establecer una línea de base para observar cambios a lo largo de la intervención.
  14. Facilitar la devolución clínica a la familia mediante resultados claros y estructurados.
  15. Reducir el tiempo de corrección y evitar cálculos manuales mediante el corrector automatizado.

El TSCC es un autoinforme para menores de 8 a 16 años y debe interpretarse junto con la entrevista clínica, los antecedentes y otras fuentes de información. No establece por sí solo un diagnóstico.

Escala Síntomas Trastorno Estrés Postraumático forense (EGS-F)

Highlights:
Esta información puede ayudarte a:
  1. Evaluar la presencia y gravedad de síntomas de estrés postraumático de acuerdo con los criterios del DSM-5.
  2. Identificar qué grupos de síntomas presentan mayor intensidad, como intrusión, evitación, alteraciones cognitivas y emocionales o hiperactivación.
  3. Determinar cuánto afecta el trauma al funcionamiento cotidiano de la persona en las áreas personal, familiar, social o laboral.
  4. Relacionar clínicamente el acontecimiento traumático con el malestar psicológico observado, dentro de una evaluación pericial integral.
  5. Cuantificar la intensidad de los síntomas para aportar resultados más claros y organizados al informe forense.
  6. Detectar indicadores que requieren explorar una posible exageración o simulación de síntomas, sin establecer conclusiones automáticas.
  7. Diferenciar síntomas compatibles con TEPT de otras reacciones emocionales que pueden aparecer después de una experiencia traumática.
  8. Orientar la entrevista forense hacia los síntomas, antecedentes y consecuencias funcionales más relevantes.
  9. Apoyar la valoración del daño psíquico en víctimas de delitos, accidentes, violencia u otros acontecimientos traumáticos.
  10. Identificar áreas que necesitan una evaluación psicológica o psiquiátrica más profunda.
  11. Complementar informes periciales con información estructurada sobre gravedad sintomática e interferencia funcional.
  12. Facilitar el análisis de consistencia clínica entre el relato, los síntomas informados, la documentación disponible y otras fuentes de información.
  13. Establecer una línea de base para comparar la evolución de los síntomas durante el seguimiento.
  14. Facilitar la comunicación de resultados a jueces, abogados, equipos técnicos y otros profesionales intervinientes.
  15. Reducir el tiempo de corrección y evitar cálculos manuales mediante el corrector automatizado en Excel.
La EGS-F aporta información útil para la evaluación forense del TEPT, pero sus resultados deben integrarse con la entrevista, los antecedentes, la documentación y otras pruebas. Un indicador de posible simulación no demuestra por sí solo que la persona esté fingiendo.

Test MMPI A (Adolescentes) – Reporte Profesional-

Highlights:

Esta información puede ayudarte a:

  1. Obtener una visión amplia del funcionamiento psicológico del adolescente, más allá del motivo inicial de consulta.
  2. Detectar síntomas emocionales, conductuales y de personalidad que pueden estar afectando su vida familiar, escolar o social.
  3. Identificar problemas que el adolescente no expresa fácilmente durante una entrevista directa.
  4. Explorar indicadores de ansiedad, depresión, aislamiento, enojo, impulsividad o dificultades de adaptación.
  5. Reconocer conflictos familiares y escolares que pueden estar relacionados con el malestar actual.
  6. Detectar dificultades en las relaciones con padres, docentes y compañeros.
  7. Evaluar problemas de conducta, incumplimiento de normas o actitudes desafiantes que requieren mayor exploración.
  8. Identificar pensamientos, emociones o conductas de riesgo que necesitan atención clínica prioritaria.
  9. Diferenciar áreas con mayor relevancia clínica de aquellas que presentan un funcionamiento adecuado.
  10. Comprobar la validez de las respuestas, identificando posibles inconsistencias, exageración, minimización o respuestas poco fiables.
  11. Orientar la entrevista clínica hacia los síntomas y conflictos más significativos.
  12. Apoyar el diagnóstico diferencial cuando existen síntomas similares entre distintos problemas psicológicos.
  13. Definir objetivos terapéuticos más específicos según las dificultades detectadas.
  14. Planificar la intervención psicológica considerando las necesidades emocionales, conductuales y relacionales del adolescente.
  15. Complementar evaluaciones clínicas, escolares o forenses con un perfil psicológico estructurado.
  16. Facilitar la devolución al adolescente y su familia mediante resultados organizados y comprensibles.
  17. Establecer una línea de base para evaluar cambios durante el tratamiento.
  18. Apoyar la toma de decisiones clínicas sobre seguimiento, derivación o evaluación complementaria.
  19. Reducir el tiempo de corrección y evitar cálculos manuales mediante el corrector automatizado.

El MMPI-A está diseñado principalmente para adolescentes de 14 a 18 años y ayuda en la identificación de problemas, el diagnóstico y la planificación del tratamiento. Sus resultados deben integrarse con la entrevista clínica y otras fuentes de información; no establece por sí solo un diagnóstico.

IDARE Inventario de ansiedad Rasgo-Estado

Highlights:

Esta información puede ayudarte a:

  1. Diferenciar la ansiedad del momento de la tendencia habitual a sentirse ansioso.
  2. Detectar si el malestar actual responde a una situación específica o forma parte de un patrón más estable.
  3. Identificar niveles elevados de tensión, preocupación, nerviosismo o inquietud.
  4. Comprender cómo reacciona la persona ante situaciones percibidas como amenazantes.
  5. Determinar si la ansiedad aumenta en contextos concretos, como exámenes, entrevistas, conflictos, hospitalización o procedimientos médicos.
  6. Explorar la predisposición general a interpretar distintas situaciones como peligrosas o estresantes.
  7. Orientar la entrevista clínica hacia los desencadenantes y situaciones que generan mayor ansiedad.
  8. Diferenciar una reacción ansiosa transitoria de una vulnerabilidad ansiosa más persistente.
  9. Establecer una línea de base antes de iniciar una intervención psicológica o farmacológica.
  10. Realizar seguimiento terapéutico para observar si la ansiedad disminuye, se mantiene o aumenta.
  11. Comparar la ansiedad antes y después de una situación específica, tratamiento o intervención.
  12. Definir objetivos terapéuticos más concretos relacionados con regulación emocional, preocupación, evitación o afrontamiento.
  13. Identificar casos que requieren una evaluación clínica más profunda.
  14. Facilitar la devolución al paciente mediante resultados claros y diferenciados entre ansiedad-Estado y ansiedad-Rasgo.
  15. Reducir el tiempo de corrección y evitar cálculos manuales mediante el corrector automatizado.

MMPI-3 (Inventario Multifásico de Personalidad de Minnesota-3) (Corrector Automatizado)

Highlights:

Esta información puede ayudarte a:

  1. Obtener una visión amplia y actualizada del funcionamiento psicológico del adulto, más allá del motivo inicial de consulta.
  2. Detectar síntomas emocionales, conductuales, cognitivos y de personalidad que pueden estar interfiriendo en su vida personal, social o laboral.
  3. Identificar problemas que la persona no expresa con facilidad durante una entrevista clínica directa.
  4. Explorar indicadores de ansiedad, depresión, somatización, impulsividad, hostilidad, aislamiento o pensamiento inusual.
  5. Reconocer dificultades en las relaciones interpersonales, como desconfianza, evitación social, dependencia, conflicto o baja asertividad.
  6. Detectar problemas de control conductual, incluyendo impulsividad, agresividad, desinhibición o conductas de riesgo.
  7. Explorar alteraciones del pensamiento y de la percepción que requieren una evaluación clínica más profunda.
  8. Identificar preocupaciones somáticas, cognitivas y emocionales que pueden estar afectando el funcionamiento cotidiano.
  9. Evaluar factores relacionados con desmoralización, desesperanza, estrés y malestar general.
  10. Comprobar la validez del protocolo, detectando respuestas inconsistentes, exageración, minimización o presentación excesivamente favorable.
  11. Diferenciar áreas de mayor relevancia clínica de aquellas que presentan un funcionamiento más conservado.
  12. Orientar la entrevista clínica hacia los síntomas, conflictos y antecedentes que necesitan mayor exploración.
  13. Apoyar el diagnóstico diferencial cuando distintos cuadros psicológicos presentan síntomas similares.
  14. Definir objetivos terapéuticos más concretos según las dificultades y recursos identificados.
  15. Planificar el tratamiento y el seguimiento clínico con base en un perfil psicológico estructurado.
  16. Complementar evaluaciones clínicas, médicas, forenses, laborales o de seguridad pública.
  17. Identificar áreas que requieren derivación o evaluación complementaria por otros profesionales.
  18. Facilitar la devolución al paciente mediante resultados organizados y comprensibles.
  19. Establecer una línea de base para comparar cambios durante el tratamiento o seguimiento.
  20. Apoyar la toma de decisiones profesionales con información obtenida mediante escalas empíricamente validadas.
  21. Reducir el tiempo de corrección y evitar cálculos manuales mediante el corrector automatizado.

El MMPI-3 está dirigido a personas de 18 años en adelante, contiene 335 ítems y genera resultados en 52 escalas, incluidas escalas de validez y escalas clínicas vinculadas con problemas emocionales, conductuales, interpersonales, somáticos y del pensamiento. Sus resultados deben integrarse con la entrevista, antecedentes y otras fuentes de evaluación; no establece por sí solo un diagnóstico.

Corrector Automatizado Bender 2 de Koppitz

Highlights:

Esta información puede ayudarte a:

  1. Detectar dificultades en la integración visomotora, es decir, en la coordinación entre lo que la persona percibe visualmente y lo que reproduce con la mano.
  2. Identificar problemas de coordinación ojo-mano que pueden afectar la escritura, el dibujo, la copia o determinadas tareas escolares y cotidianas.
  3. Evaluar la maduración visomotora en niños, adolescentes y adultos.
  4. Reconocer errores en la organización espacial, como rotaciones, distorsiones, omisiones o dificultades para conservar la forma y proporción de los diseños.
  5. Explorar posibles dificultades de percepción visual cuando la persona tiene problemas para reconocer, organizar o reproducir figuras.
  6. Diferenciar si el bajo rendimiento se relaciona principalmente con aspectos perceptivos, motores o visomotores.
  7. Evaluar la memoria visomotora mediante la reproducción de las figuras después de retirarlas.
  8. Identificar dificultades que pueden influir en el aprendizaje, especialmente en tareas que requieren copiar, escribir, organizar el espacio o seguir modelos visuales.
  9. Orientar la evaluación de problemas escolares vinculados con coordinación, percepción visual y ejecución gráfica.
  10. Detectar indicadores que requieren una evaluación neuropsicológica, neurológica o psicopedagógica más profunda.
  11. Complementar la evaluación de personas con sospecha de alteraciones neurológicas, dificultades del desarrollo o problemas de coordinación motora.
  12. Observar la manera en que la persona planifica y organiza una tarea gráfica, incluyendo secuencia, distribución y control del trazo.
  13. Comparar el desempeño con lo esperado para la edad y reconocer posibles retrasos o dificultades significativas.
  14. Orientar objetivos de intervención relacionados con coordinación visomotora, percepción espacial, memoria visual y habilidades gráficas.
  15. Facilitar la devolución clínica o educativa mediante resultados organizados sobre las fortalezas y dificultades observadas.
  16. Establecer una línea de base para realizar seguimiento de cambios después de una intervención o proceso de rehabilitación.
  17. Reducir el tiempo de corrección y evitar cálculos manuales mediante el corrector automatizado.

El Bender-Gestalt II evalúa principalmente la integración visomotora e incorpora una fase de recuerdo para explorar memoria visomotora, además de pruebas complementarias de percepción visual y control motor. Está diseñado para personas de aproximadamente 4 a 85 años o más, según las normas de la versión utilizada. Sus resultados deben integrarse con la entrevista y otras pruebas; no permite establecer por sí solo un diagnóstico.

Utilice el Corrector Bender II para:
– Determinar
la presencia y el grado de los problemas visuales y motores existentes.
– Identificar candidatos para los programas de recuperación y entrenamiento visual-motora.
– Evaluar la eficacia de los programas de intervención y la recuperación después de una lesión aguda de vigilancia.
– Monitorear el progreso de los procesos de enfermedades degenerativas progresivas que afectan a las habilidades de integración visomotora.
– Recopilar las investigaciones en relación con el proceso de integración visual-motora .

PID-5 (Version SF) – Inventario de Personalidad para el DSM-5

Highlights:

Esta información puede ayudarte a:

  • Detectar rápidamente rasgos de personalidad problemáticos que pueden estar interfiriendo en la vida emocional, social o laboral del paciente.
  • Identificar qué áreas requieren una evaluación más profunda, evitando entrevistas demasiado generales.
  • Reconocer patrones de inestabilidad emocional, aislamiento, impulsividad, antagonismo o pensamiento inusual.
  • Comprender mejor por qué el paciente repite determinados conflictos, conductas o formas de relacionarse.
  • Organizar el perfil de personalidad en 5 grandes dominios y 25 rasgos específicos.
  • Diferenciar qué características son predominantes y cuáles tienen menor relevancia clínica.
  • Orientar la formulación del caso y la planificación del tratamiento.
  • Definir objetivos terapéuticos más concretos según los rasgos identificados.
  • Complementar la evaluación de posibles trastornos de personalidad desde el modelo dimensional del DSM-5.
  • Facilitar la devolución clínica con resultados claros, ordenados y comprensibles.
  • Reducir el tiempo de corrección y evitar cálculos manuales.
  • Convertir las respuestas del paciente en un perfil clínico estructurado para apoyar la toma de decisiones.

M-PACI – Inventario Clínico para Preadolescentes de Millon

Highlights:

Esta información puede ayudarte a: (en niños/as de 9 a 12 años)

  1. Identificar rápidamente las principales dificultades emocionales y conductuales del preadolescente.
  2. Comprender qué puede estar detrás del aislamiento, la rebeldía, la inseguridad, la ansiedad o el bajo estado de ánimo.
  3. Detectar patrones de personalidad emergentes que influyen en su manera de relacionarse y afrontar conflictos.
  4. Diferenciar si el malestar se vincula con rasgos de personalidad, síntomas clínicos o preocupaciones propias de su etapa.
  5. Reconocer señales tempranas que requieren una evaluación más profunda.
  6. Orientar la entrevista con el preadolescente y su familia hacia las áreas de mayor relevancia.
  7. Comprender mejor cómo percibe su entorno familiar, escolar y social.
  8. Detectar dificultades en autoestima, adaptación, control de impulsos y relaciones sociales.
  9. Definir objetivos terapéuticos más concretos y ajustados al caso.
  10. Planificar intervenciones con el preadolescente, la familia y, cuando corresponda, el entorno escolar.
  11. Facilitar la devolución clínica mediante resultados organizados y comprensibles.
  12. Reducir el tiempo de corrección y transformar las respuestas en información útil para la toma de decisiones.

ESPA 29. Escala de Socialización Parental en la Adolescencia

Highlights:

ESPA 29: Te permite clasificar a cada progenitor dentro de un estilo de socialización: Autoritativo, Indulgente, Autoritario o Negligente.

Esta información puede ayudarte a:

  • Detecta rápidamente dónde está el conflicto familiar.
  • Muestra si el problema está más relacionado con el padre, la madre o ambos.
  • Permite identificar falta de afecto, exceso de control, poca comunicación o castigos frecuentes.
  • Ayuda a entender por qué el adolescente se distancia, desafía normas o presenta malestar.
  • Orienta qué trabajar primero en terapia.
  • Facilita preparar sesiones con padres con objetivos concretos.
  • Permite sustentar la devolución clínica con resultados organizados.
  • Ayuda a convertir respuestas dispersas en una lectura clara de la dinámica familiar.
  • Permite tomar decisiones clínicas con mayor rapidez y precisión.

Neuropsi – Breve Evaluación Neuropsicológica – 2026

Highlights:

Neuropsi – Breve Evaluación Neuropsicológica: Permite evaluar funciones cognoscitivas en pacientes psiquiátricos, geriátricos, neurológicos, pacientes con diversos problemas médicos.

Esta información puede ayudarte a:

  1. Detectar rápidamente si existen dificultades cognitivas que requieren una evaluación más profunda.
  2. Identificar qué áreas están conservadas y cuáles presentan un rendimiento inferior al esperado.
  3. Diferenciar el nivel de alteración cognitiva como normal, moderado o severo, según los criterios de corrección del instrumento.
  4. Explorar funciones esenciales como orientación, atención, memoria, lenguaje y funciones ejecutivas.
  5. Obtener un perfil cognitivo individual en lugar de limitarse a una puntuación global.
  6. Reconocer dificultades en lectura, escritura, cálculo y habilidades visoconstructivas.
  7. Orientar el diagnóstico diferencial entre envejecimiento normal y posibles alteraciones de origen neurológico, psiquiátrico o médico.
  8. Determinar si el paciente necesita una evaluación neuropsicológica completa.
  9. Agilizar el tamizaje cognitivo en consulta con una aplicación aproximada de 25 a 30 minutos.
  10. Comparar el rendimiento de la persona considerando su edad y nivel educativo.
  11. Aportar información útil para planificar la intervención, la rehabilitación cognitiva o la derivación a otros especialistas.
  12. Facilitar el seguimiento de cambios cognitivos a lo largo del tiempo y de la respuesta a determinados tratamientos.
  13. Organizar los resultados de forma cuantitativa y cualitativa para facilitar su interpretación clínica.
  14. Sustentar la devolución al paciente y a la familia con un perfil claro de fortalezas y dificultades.
  15. Apoyar la toma de decisiones clínicas en pacientes neurológicos, geriátricos, psiquiátricos o con condiciones médicas que puedan afectar la cognición.

2026 ✔️✔️✔️Las áreas cognoscitivas que evalúa son:

• Orientación.
• Atención y concentración.
• Memoria.
• Lenguaje.
• Habilidades viso-espaciales.
• Funciones ejecutivas.
• Lectura, escritura y cálculo.

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